מֶלֶךְ בְּיָפְיֹו תֶּחֱזֶינָה עֵינֶיךָ תִּרְאֶינָה אֶרֶץ מַרְחַקִּים -Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ λόγος, καὶ ὁ λόγος ἦν πρὸς τὸν θεόν, καὶ θεὸς ἦν ὁ λόγος.

Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios.

Lucas
23:42 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 23:43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

jueves, 8 de abril de 2010

Dios y las riquezas

 Dios y las riquezas
Por: Erick Simpson Aguilera

Proverbios 13:7: Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.


Definición de la palabra riqueza: según la RAE (Real Academia Española de la lengua):

Riqueza:

1. f. Abundancia de bienes y cosas preciosas.

2. f. Abundancia de cualidades o atributos excelentes.

3. f. Abundancia relativa de cualquier cosa.

Diferentes tipos de riqueza:
  • Riqueza Material.
  • Riqueza Intelectual.
  • Riqueza Moral.
  • Riqueza Espiritual.
 El Joven Rico
Evangelios Sinópticos

Mateo 19

16. Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?
17. El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
18. Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio.
19. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
20. El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta?
21. Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.
22. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
23. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.
24. Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.
25. Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?
26. Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.
27. Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos?
28. Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.
29. Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.
30. Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros.

Marcos 10

17. Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?
21. Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.
22. Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

Lucas 18

18. Un hombre principal le preguntó, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?
22. Jesús, oyendo esto, le dijo: Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.
23. Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico.
24. Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! 25. Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.

EL JOVEN RICO EN LA BIBLIA VISUAL - MATEO CAPITULO 19


Del relato acerca del Joven Rico, tratado en los evangelios sinópticos previamente citados, se desprenden las siguientes enseñanzas:

I. Existen diversos tipos de riquezas en el mundo material:

El joven rico tenia muchas posesiones materiales (Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico); además era muy rico en el ámbito moral, como demuestra el hecho que, todos los mandamientos que le citó Jesús, los cuales tienen que ver con las relaciones humanas, léase, la familia y el prójimo, los había guardado desde su juventud. En lo concerniente a la sociedad, el joven rico, era un principal en la comunidad judía, es decir, también era muy rico en cuanto a la posición social que ocupaba, dados los requisitos de conocimientos jurídicos y religiosos necesarios para alcanzar una posición de principal en la sociedad judía del contexto histórico que estamos estudiando. Un principal era miembro del sanedrín, el cual era un consejo o asamblea de sabios, estructurado por 23 jueces en cada ciudad judía y el Gran Sanedrín era la principal asamblea o corte suprema de 71 miembros del pueblo de Israel. Jesucristo fue juzgado en este tribunal por Caifás. Como miembro del Sanedrín el joven rico debió ser miembro de algunos de los dos partidos que lo controlaban, a saber: los saduceos, y los fariseos. Estos tribunales de sabios o jueces tenían competencias sobre la doctrina religiosa judía, establecer el calendario de fiestas y regular la vida religiosa del país. Como gobierno político, elaborar y aprobar las leyes, verificar el cumplimiento del marco legal y juzgar los delitos. De manera que, este joven era un juez versado en la ley de Moisés y en las leyes civiles judías, era una persona de prominencia en la sociedad judía, muy rico en conocimientos.

II. Existen abundantes riquezas en el mundo espiritual, léase, en el cielo de Dios:

El Joven rico sabía acerca de estas riquezas celestiales, entendía que hay que vivir eternamente en el reino de Dios para poder disfrutarlas y quería alcanzarlas, por tal razón le preguntó a Jesús lo siguiente: “Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?”. Pregunta esta, que todo ser humano debe plantearse en la vida y dirigirla a Jesús, quien es el único que tiene la respuesta correcta, porque si alguien sabe acerca de la vida eterna es el Dios Creador de todo, de los cielos y la tierra, del universo entero, de hombres y ángeles y de las moradas celestiales las cuales abundan en toda clase de riquezas, a saber:

a. Riquezas Materiales en el Cielo: La descripción de la Nueva Jerusalén es un ejemplo de cómo es el cielo, a saber: calles de oro, puertas de perlas, etc. Apocalipsis: 21:18. El material de su muro era de jaspe; pero la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio; 19. y los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa. El primer cimiento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, ágata; el cuarto, esmeralda; 20. El quinto, ónice; el sexto, cornalina; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el décimo, crisopraso; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista. 21. Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio.
b. Riquezas Morales en el cielo: Toda la bondad y el bien posible, irradian desde el trono de Dios a todos los habitantes del cielo. Efesios 2:4. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5. Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6. Y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7. Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

c. Riquezas intelectuales en el cielo: Todo el conocimiento, la sabiduría, el entendimiento, y la inteligencia provienen de Dios, y los habitantes de las moradas del Padre están llenos del conocimiento de la gloria de YHWH como las aguas cubren la mar y así será también algún día en el plano terrenal (Isaías 11:9). Colosenses 2:2. Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, 3. En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.

d. En cuanto a las riquezas espirituales en el cielo: No existen las limitaciones que se dan en la tierra, para disfrutar de una comunión intima con el Dios Vivo, ni impedimentos para alabarlo y adorarlo en Espíritu y en verdad, es decir, en el cielo hay una riqueza espiritual sin igual basada en la presencia viva del DIOS TODOPODEROSO. Neh 9:6 Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran. Salmo 16:11 Me mostraras la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre.

III. Las riquezas del mundo material no tienen comparación con los tesoros del cielo:

Marcos 10:21: Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.

Las riquezas pasajeras e inciertas de la tierra no se pueden comparar con los tesoros del cielo (Proverbios 27:24). Los que heredemos la vida eterna algún día muy cercano disfrutaremos de todas las riquezas del cielo a plenitud, porque recibiremos el galardón y herencia que nos dará nuestro Padre Celestial. El joven rico, era consiente de esta realidad y sabía que sus riquezas materiales, sociales, y morales, aunque abundantes, no eran suficientes para satisfacerlo, ni eran garantía para la eternidad, ni tampoco eran el camino para comprar o acceder a las riquezas celestiales las cuales no tienen comparación, razón por la cual le preguntó a Jesús: “Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?” Mat 6:19 Dice lo siguiente: No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; Mat 6:20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Mat 6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

IV. Las riquezas del mundo material pueden constituirse en un obstáculo para heredar la vida eterna y gozar de los tesoros del cielo:

Marcos 10: 22. Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
23. Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
24. Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!
25. Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.
V. Las riquezas del mundo material no sirven de nada si se es pobre en el mundo espiritual:

El Joven rico sabia que no podía comprar la vida eterna por medio de todas las riquezas terrenas que poseía, por esta razón se afligió y entristeció en gran manera cuando tomó su decisión de preferir la gloria efímera y pasajera de las riquezas terrenas y despreciar las riquezas eternas: “23. Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico.”

Otro ejemplo que ilustra la insensatez de escoger el aquí y el ahora mismo en detrimento de la eternidad, es el relato del rico insensato:

El rico insensato

Lucas 12:18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;
Lucas 12:19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.
Lucas 12:20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?
 Lucas 12:21 Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

VI. Dios no les dará riquezas en el mundo material a todos los creyentes:

Mateo 19:27. Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos?
28. Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.
29. Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.
30. Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros.

Algunos creyentes guiados por enseñanzas erroneas y fueras de contexto, interpretan estos versículos de la historia del Joven rico, de manera incorrecta, debido a que los citan aisladamente sin tomar en cuenta el contexto entero del pasaje, es decir, sin considerar la historia completa del Joven rico, y solo hacen énfasis en estos últimos versículos. Interpretan que Dios les esta ofreciendo una suerte de formula mágica para hacerse ricos, multiplicando por cien todo lo que ofrezcamos a sus "siervos".

Si tomamos en cuenta el contexto completo del relato y no versículos aisladamente, notaremos que, Jesús esta siendo enfático en que, difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos, y el joven rico es precisamente por su decisión desacertada motivada por su amor a las riquezas terrenas, una prueba fehaciente de esta verdad enseñada por Jesús, de manera que, resulta incoherente creer que Jesús hace hincapié en la dificultad de los ricos para heredar la vida eterna y gozar de tesoros en el cielo, y acto seguido prometerá hacer rico por medio de una formula del ciento por uno, a todo aquel que de sus posesiones a sus “siervos”.

Si leemos el pasaje de manera completa, entenderemos que, su aplicación no puede interpretarse literalmente, toda vez que, también habla de los que hayan dejado, padre, madre, hermanos, mujer, de modo que, si interpretamos el pasaje de manera literal, entonces, se entendería que Dios les dará 100, padres, 100 hermanos, y 100 esposas, a los tales, lo cual es a toda luces una incoherencia.

Cabe destacar que, los últimos versículos del texto que nos ocupa, hablan de los que hayan dejado (no transado en el mercado de la fe) posesiones de toda índole, por causa de Jesús, el evangelio y el Reino de Dios, es decir, de aquellos que como Pedro y los otros apóstoles, dejaron sus casas, sus negocios, sus familiares, etc., para seguir a Jesús y servirle. No se refieren de ninguna manera, a aquellos que se despojen de sus posesiones por deseos egoístas, para entrar en una suerte de trueque, transacción o formula mágica de enriquecimiento automático, la cual consiste según ellos, en llenar los bolsillos de pastores asalariados, falsos “apóstoles”, y obreros fraudulentos, quienes cuales modernos mercaderes del templo, mercadean la fe, venden milagros, venden ilusiones, "sanidades", indulgencias, y una amplia gama de ofertas y baratillos espirituales y materiales (supuestas promesas de enriquecimiento instantáneo al ciento por uno), en sus maratones, campañas, siembras, y cultos, cuyo único fin es transar con la “fe” y supersticiones, donde se aglutinan ofertantes y compradores, quienes ingenuamente creen que, enriqueciendo y saciando el apetito material de estos falsos ministros disfrazados de ángeles de luz y ministros de justicia, Dios esta obligado a cumplir con sus caprichos y deseos egoístas.

No es esto lo que enseñó Jesús en este pasaje; no significa lo mismo dejarlo todo por causa de Jesús, el evangelio y el Reino de Dios, que enriquecer a falsos ministros para chantajear a Dios, motivados por un deseo insano de acumular riquezas de parte y parte, léase, del que vende y del que compra (ampliaremos este punto en otra enseñanza).

VII. Dios nos dará riquezas abundantes en el cielo a todos los creyentes que permanezcamos fieles:

Juan 14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
Juan 14:2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Juan 14:3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Juan 14:4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.
Juan 14:5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?
Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Apocalipsis 21:4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
Apocalipsis 21:5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.
Apocalipsis 21:6 Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.
Apocalipsis 21:7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.

 Conclusión

Dios es el dueño del oro y la plata, de los cielos y la tierra, y el tiene cuidado de su pueblo, por tanto no debemos afanarnos acerca de que comeremos o que vestiremos, Dios nos promete que si buscamos su reino y su justicia como prioridad en nuestras vidas, él proveerá lo que nos haga falta.

No obstante, es importante destacar que, esta forma de entender la vida cristiana, la cual esta basada en las sagradas escrituras, no implica que, ser rico sea un pecado, como tampoco lo es ser pobre, muy a pesar de las enseñanzas tergiversadas por los falsos profetas y apóstoles fraudulentos que alegan que los pobres están malditos y no son un buen testimonio para el evangelio y aun se atreven a torcer mas las escrituras afirmando que Jesús en su ministerio terrenal era rico.

Es importante aclarar que, no todos los que abrazan estas corrientes modernas no bíblicas, como lo son el evangelio de la prosperidad y el falso apostolado, son obreros fraudulentos, ni cristianos egoístas; muchos ministros sinceros y cristianos bien intencionados, por su falta de dominio bíblico, por su superficialidad en el manejo de la palabra y en la oración, están siendo arrastrados, sin siquiera percatarse de ello, rumbo al matadero, y hoy por hoy están sinceramente equivocados, al engrosar las filas de los que fervientemente defienden estas falsas doctrinas del otro evangelio, que nada tienen que ver con el verdadero evangelio.

Es preciso indicar que, no se trata de ser rico ni de ser pobre, como una credencial o prueba de cristiandad o falta de ella, se trata de la actitud que tenemos ante las riquezas, del lugar que ocupan en nuestras vidas, y de darle la dimensión a los bienes terrenales que la biblia les otorga, ni más ni menos.

Se trata de decidir a quien serviremos, si a YHWH, o a Mamon, se trata de decir: Mi casa y yo serviremos a Jehová, se trata de no claudicar mas entre dos pensamientos, o Jehová, o Baal, se trata de escoger a Jesús, o a Barrabas, de escoger la sana doctrina del evangelio establecida por los verdaderos apóstoles del Cordero, o el otro evangelio lleno de falsas ilusiones de riquezas terrenales para todo aquel que transe y mercadee con la fe; este nuevo evangelio “prospero” (sin cruz, sin negarse a si mismo, sin aflicciones), adulterado, suave, sexy, maquillado, permisivo, y leudado, el cual es predicado por los falsos apóstoles que están introduciendo herejías en la grey de Dios.

No hay lugar para ambigüedades, ni para tibiezas, ni para navegar en dos aguas, o el punto de vista bíblico enseñado por Jesús y los apóstoles respecto de las riquezas terrenales y eternas es el correcto, o lo es el nuevo evangelio anti-bíblico de la prosperidad que se predica hoy dia, y que muchos abrazan vendiendo su primogenitura por un plato de lentejas y vendiendo al maestro por 30 monedas de plata. En esta encrucijada nos encontramos en la actualidad, la misma encrucijada del Joven rico, y cada uno de nosotros los cristianos renacidos, tenemos que decidir, no hay escape, se nos exige hoy en día tomar una decisión acerca de a quien serviremos.

Es hora de servir a YHWH, es hora de escoger al Jesús bíblico, es hora de decidir por la sana doctrina, es hora de asegurar la eternidad y los tesoros celestiales, es hora de volver a la Biblia, es hora de levantarnos del sueño y el letargo, es hora de volver a la senda antigua, es hora de ser llenos del Espíritu Santo, es hora de una iglesia pura sin mancha ni arruga ni cosa semejante, es hora de levantar bandera, es hora de pararnos en la brecha, es hora de buscar a Jehová con todo nuestro corazón alma mente y fuerzas, es hora de amar y adorar a Dios en Espíritu y verdad, es hora de ayunar, es hora de santificarnos, es hora de despojarnos de todo peso y pecado que nos asedia, es hora de someter al viejo hombre con sus delitos y pecados, es hora de predicar a Jesús y la redención por su nombre, es hora de velar y orar porque los días son malos y cortos y el retorno del Rey esta a la puerta, es hora de amar la venida del Señor y anunciarla a tiempo y fuera de tiempo, es hora de que la palabra de Dios corra y sea glorificada, es hora de ganar almas con el evangelio puro y no adulterado, es hora de hacer discípulos verdaderos, es hora de cuidarnos de la levadura de los fariseos, es hora de purificar el templo y echar fuera de nuestras congregaciones a los mercaderes de la fe, es hora de denunciar el pecado, es hora de proclamar en las iglesias: Santidad a Jehová y sin santidad nadie vera al Señor, es hora de predicar todo el consejo de Dios, es hora de decir junto al Espíritu y la Esposa: Ven Señor Jesús.

Pronto seguiremos con esta serie de enseñanzas acerca de las riquezas.

Dios les bendiga y les guarde.

Erick Simpson Aguilera.

El mensaje a Laodicea

Apocalipsis 3:14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:
Apocalipsis 3:15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente!
Apocalipsis 3:16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
Apocalipsis 3:17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
Apocalipsis 3:18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.
Apocalipsis 3:19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.
Apocalipsis 3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
Apocalipsis 3:21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.
Apocalipsis 3:22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.


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